domingo, 15 de junio de 2014

LA PAZ COMO ESTRATEGIA ELECTORAL - VICENÇ FISAS

POLÍTICA 14 JUN 2014 - 12:09 PM

La paz como estrategia electoral

Santos, que ha hecho de la política de paz su bandera, se enfrenta a Zuluaga, candidato opositor uribista, que excepto al final de la campaña había mostrado una posición contraria.
Por: Vicenç Fisas

Diálogos de paz entre el Gobierno y las Farc en Cuba.
 En pocos días, ambos candidatos han jugado fuerte con sus cartas, especialmente el presidente Santos, que en la última semana ha conseguido un preacuerdo con las FARC sobre el delicado tema de las víctimas, en las que todas las partes reconocen su responsabilidad, y el más reciente anuncio de que se estaba explorando con la guerrilla del ELN, el inicio de una negociación formal.
En el mismo día, sorprendió la declaración del candidato presidencial, Óscar Iván Zuluaga, que ganó en la primera vuelta, en el sentido de que si llegara a la presidencia, continuaría con los diálogos de Cuba con las FARC, pero con condiciones más severas y plazos que garantizaran avances tangibles. Concretamente, especificó que las FARC deberían acabar completamente con el reclutamiento de menores y comprometerse con el desminado. Hasta el momento, se había opuesto rotundamente a continuar negociando con la guerrilla, por lo que su nuevo planteamiento fue interpretado como una maniobra electoral. Una semana antes de celebrarse la segunda vuelta electoral, y con las encuestas de opinión desfavorables para el presidente Santos, Gobierno y FARC sorprendieron al hacer pública una “Declaración de principios para la discusión del punto 5 de la Agenda: “Víctimas”, en la que reconocían sus responsabilidades en el conflicto y se comprometían a dar la palabra a las víctimas. Al mismo tiempo, las FARC anunciaron un cese el fuego unilateral durante la última semana de la campaña electoral.
Pero eso no es todo. Cuatro días antes de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, e inmediatamente después de que Gobierno y FARC sellaran el preacuerdo para abordar el tema de las víctimas, el presidente Santos anunció el día 10 que desde finales del 2013, el Gobierno mantenía contactos exploratorios con la guerrilla del ELN, con un largo encuentro de 21 días en Ecuador, en enero, y una segunda ronda en Brasil, de 20 días, además de otras reuniones de corta duración. La delegación gubernamental estuvo dirigida por Frank Pearl, ex comisionado de paz y ex director del programa de reintegración, el general retirado Eduardo Berbel, experto en negociaciones y procesos de paz, y Jaime Avendaño, veterano funcionario de la Presidencia. Por parte del ELN, asistió “Antonio García”, jefe militar de la guerrilla, junto a otros cuatro delegados, que también intervino en las malogradas negociaciones celebradas entre 2005 y 2007 en Cuba. Es considerado como un hombre duro, lo que garantiza que, de lograrse un acuerdo preliminar con el Gobierno, que no habrá disidencia en las filas del ELN. Como países garantes actúan Ecuador, Brasil y Noruega, y como países acompañantes, Venezuela, Chile y Cuba. Al parecer, la exploración no fue fácil, pues el Gobierno no aceptaba, entre otras cosas, el cese bilateral del fuego que exigía el ELN. Según algunos medios, lo más probable sería que la negociación formal se haga en Ecuador, cuyo presidente ya ha ofrecido su territorio para este menester.
Al existir avances en la agenda con las FARC, una futura negociación formal con el ELN podría pasar por aceptar los puntos ya firmados con las FARC, y quizás el abandono, al menos como primera exigencia, de la vieja aspiración del ELN de crear una Convención Nacional. Podría ser que el ELN mantuviera su interés principal en el tema del control de los recursos energéticos, tema que no está presente en la agenda de las FARC. El presidente Santos insistió en que no habría dos modelos diferentes de negociación, sino uno solo, por lo que FARC y ELN tendrán que ponerse de acuerdo en los próximos meses en relación a los temas que quedan en la agenda: el de las víctimas, que se ha empezado a discutir, y el del fin del conflicto, que a mi entender contiene un punto sumamente delicado, por la diferente posición de las dos delegaciones, relativo a la dejación de armas. Si gana Santos y hay continuidad en las negociaciones, vaticino un terremoto cuando se plantee el tema del desarme, pues las FARC no dejarán las armas sin tener garantías de que lo aprobado en las negociaciones se va a cumplir, y de inmediato tras la firma de un Acuerdo de Paz. Eso implicará a terceras instancias (países como Noruega, Cuba, Chile, Venezuela, Brasil y Ecuador), y organismos internacionales, como Naciones Unidas, que en su momento ya mostró su disposición a ayudar en el postconflicto. En cualquier caso, Colombia tiene una oportunidad de oro para terminar con 50 años de enfrentamiento con las guerrillas. Eso no comportará la paz de manera inmediata, pero se habrán sentado las bases para reforzar el papel del Estado y la oposición para transformar al país desde la democracia.

Director de la Escuela de Cultura de Paz de la UAB y autor de los Anuarios de Procesos de Paz  *


ACUERDO COCINADO A FUEGO LENTO - ALFREDO MOLANO JIMENO

PAZ 14 JUN 2014 - 9:00 PM

Brasil y Ecuador han sido los territorios donde ha adelantado la fase exploratoria

Acuerdo cocinado a fuego lento

De cómo el Gobierno Santos y el Eln, tras cuatro años de conversaciones, llegaron a un acuerdo para emprender una fase exploratoria de negociaciones de paz. Víctimas y participación de la sociedad, primeros puntos de la agenda.
Por: Alfredo Molano Jimeno

Delegados del Eln, Felipe Torres y Francisco Galán, junto a Samuel Moreno, Sabas Pretelt, Alejo Vargas y Alfredo Molano Bravo, en 1998. / Archivo

Cuando concluya el agitado debate electoral y se determine el rumbo inmediato de los diálogos de paz con las Farc en La Habana, el siguiente desafío para el Estado tiene nombre propio: el Ejército de Liberación Nacional (Eln). El anuncio del pasado martes 10 de junio admite que el gobierno Santos y el Eln tienen intereses comunes en una mesa de negociación, pero también recalca que se trata de una fase exploratoria para diseñar el proceso. Por eso requiere atención inmediata para que se concrete un escenario específico de diálogo.

A pesar de que el anuncio fue interpretado en algunos sectores como oportuno para tiempos electorales, lo cierto es que la posibilidad de diálogos entre el Estado y el Eln es un tema que se trabaja casi desde el mismo momento en que el gobierno Santos decidió hacerlo con las Farc en 2011. Es más, el Eln, a través de su comandante Nicolás Rodríguez, alias Gabino, en noviembre de 2010 se le adelantó al presidente Santos y le propuso que, después de “ocho años de hecatombe uribista”, liderara un “acuerdo nacional de paz”.

Cuando empezaron los contactos entre el Gobierno y las Farc, esta organización alcanzó a plantearle al Eln una mesa conjunta, pero la idea no cuajó porque el Eln planteó de entrada una agenda amplia y participación de la sociedad civil en el proceso. Sin embargo, el entonces jefe de las Farc, Alfonso Cano, le pidió a Timochenko que arreglara las peleas entre las dos organizaciones, de cara a un proyecto de unidad política en un escenario de diálogos. Esta última iniciativa sí tuvo éxito en Arauca y Magdalena Medio, aunque se tomó su tiempo.

Ya en 2012, mientras las Farc adelantaban con el Gobierno la fase secreta de los diálogos en La Habana, en la cárcel de Bellavista, en Medellín, a instancias del jefe guerrillero del Eln, Juan Carlos Cuéllar, empezó a tomar forma una posibilidad de conversaciones con el Ejecutivo. El interlocutor del Estado fue el entonces ministro de Ambiente, Frank Pearl. Sin embargo, la logística de estos encuentros se hizo muy difícil, lo cual distanció la opción de entrar en una fase exploratoria. Sólo hasta 2013 se retomaron los acercamientos entre las partes.

Paradójicamente el punto de partida de una nueva etapa de diálogos fue una acción de la sociedad civil para lograr la liberación de un grupo de secuestrados. A principios de 2013, la Comisión Facilitadora para los Diálogos de Paz entre el Eln y el Gobierno, encabezada por Jaime Bernal, Horacio Serpa, Antonio Navarro y Alejo Vargas, le pidió a esta organización dejar en libertad al petrolero canadiense Jernoc Wober, los alemanes Breur Uwe Breuver Gunther, los peruanos José Mamani y Javier Ochoa, y los colombianos William Batista y Manuel Zabaleta.

El presidente Santos autorizó a la comisión facilitadora civil para que mediara en la acción humanitaria, y una vez se concretó, el 27 de agosto de 2013, la última entrega, quedaron sentadas las bases para avanzar hacia una fase exploratoria. En ese mismo momento el máximo comandante envió dos comunicaciones. Una al presidente Santos para responderle a sus condiciones para entablar la mesa de negociación, y otra a Piedad Córdoba explicando sus razones para aceptar los diálogos, y al mismo tiempo sus exigencias mínimas.

En particular, en la misiva dirigida a Colombianas y Colombianos por la Paz, Nicolás Rodríguez Bautista resaltó que el Eln no es partidario de soluciones unilaterales, porque cuando se ha recurrido a ellas los gobiernos han actuado de manera insensata o displicente. Además, insistió en que poner condiciones para iniciar diálogos era poner de entrada obstáculos a la negociación, generando distancias y desconfianzas en el camino hacia la paz. En contraste, el Eln manifestó su disposición a respetar el Derecho Internacional Humanitario.

El punto crítico de la postura asumida por la organización guerrillera, al reivindicar los términos de su congreso de 2006, fue advertir que si bien respaldaba los principios de verdad, justicia y reparación para las víctimas del conflicto, también tenía claro que en ese contexto específico el Estado no podía pretender actuar como juez y parte. Es más, el Eln recalcó en dicha comunicación que el Estado era el mayor responsable en este fenómeno y debía responder por ello.

Finalmente, instó a la creación de un amplio movimiento por la paz.

En ese momento, desde la cárcel de Bellavista, la acción de Juan Carlos Cuéllar se hizo más insistente y, desde el Estado, Frank Pearl y el general (r) Eduardo Herrera tomaron nota atenta de pequeños pero significativos avances. Entonces empezaron a circular versiones sobre la posibilidad de establecer una mesa de diálogos en Uruguay, en Ecuador, en Brasil o en la misma Cuba. Cuando se tuvo una mínima confianza, reapareció el jefe guerrillero Antonio García, quien con el apoyo de cuatro mandos regionales encaró el tema.

Pasa un tiempo sin mayores avances, pero ante la premura electoral, comienza a ser importante que el Eln se sume a los esfuerzos de paz de las Farc. Desde La Habana, en más de una ocasión, los delegados de las Farc insistieron en la necesidad de que el Eln iniciara conversaciones de paz. Ya en 2014 el asunto se volvió prioritario y el 22 de febrero, 42 personalidades le enviaron una nueva carta al Comando Central del Eln haciéndole ver la urgencia nacional de apostar a la paz, sobre la base de que este es un momento difícil de repetir.

“Nada contribuiría más a incrementar la confianza en la genuina voluntad de paz expresada por ustedes, que un proceso de posconflicto antecedido por una rendición de cuentas de todas las partes involucradas frente a las víctimas, en términos de verdad, justicia y reparación”, expresó la misiva firmada entre otros por William Ospina, María Elvira Samper, Gonzalo Sánchez, Rodrigo Umprimny, Marco Palacio, Daniel Pecaut, Daniel Samper Pizano, Medófilo Medina, Alfredo Molano Bravo, Patricia Ariza y Alejo Vargas.

Ante la presión de la sociedad y el concurso de delegados de varios países, se recobraron los acercamientos. Primero en Ecuador, y luego en Brasil, donde finalmente se concretó el camino. El pasado 7 de junio, en carta dirigida a Clamor Social por la Paz, así quedó enunciado: “Coincidimos con ustedes que llegó la hora de tomar decisiones audaces que nos permitan ponerle fin a la barbarie, el crimen y las injusticias que ha padecido y sigue padeciendo nuestro pueblo y restar excusas a los que quieren seguir perpetuando la guerra”.

El pasado martes, después de cuatro años de esfuerzos exploratorios, por fin el Eln y el Gobierno anunciaron su disposición a entablar una mesa de diálogos. Con el apoyo de Brasil, Cuba, Chile, Ecuador, Noruega y Venezuela, y el respaldo de varios sectores sociales interesados en que la negociación llegue a buen puerto. Por ahora, más allá de los tiempos electorales, cuenta con un punto de partida crucial para estos tiempos: la tácita aceptación del Eln de que la agenda arranca con la discusión sobre los derechos de las víctimas de la guerra.

amolano@elespectador.com
@AlfredoMolanoJI

viernes, 13 de junio de 2014

HIPÓTESIS DE UNA VICTORIA

HIPÓTESIS DE UNA VICTORIA



CONSEJO NACIONAL ELECTORAL
Elección de Presidente de la República para el periodo 2014 - 2018
REPORTE Nº 18 (Hipotético)
15 de junio de 2014 – 19:00H

Partido                                                       Candidato                                                  Votos                  %
Partido Social de Unidad Nacional     Juan Manuel Santos – Vargas Lleras    8´237.056          52.61
Partido Centro Democrático                Oscar Iván Zuluaga – Carlos Holmes T 6´954.343         44.92
Votos en Blanco                                                                                                            233.187            1.48
Votos no marcados                                                                                                        82.004             0.52
Votos nulos                                                                                                                    148.701            0.94
Total votos escrutados                                                                                           15`655.291         100.0       

Discurso (Hipotético) del Presidente de la República electo,
Doctor Juan Manuel Santos Calderón
Colombianas y colombianos:
Hoy, la ciudadanía de mi patria ha protagonizado una gesta histórica de la democracia en nuestra República, certificada por el comportamiento civilista de los electores que masivamente se volcaron a las urnas, para ejercer su derecho al voto, marcando un hito en las votaciones para elegir al Presidente de los colombianos, por lo cual debo felicitarlos, así como también a todas las autoridades y ciudadanos que hicieron posible, que los comicios transcurrieran en un ambiente civilista, de respeto y sin alteraciones del orden público; lo cual habla muy bien de nuestras instituciones y de nuestro sistema electoral.

Han querido los colombianos que sea éste servidor, quien continúe dirigiendo los destinos del país, para quienes expreso mi sentimiento de gratitud como también mi reconocimiento a los partidos y movimientos que constituyen la Unidad Nacional y todos los demás partidos y movimientos, que desde distintas vertientes del espectro político y social, adhirieron a mis propuestas. Pero también hago un reconocimiento al Partido Centro Democrático y a su dirigencia por aceptar los resultados de ésta elección, como no podía ser de otra manera, luego que el Consejo Nacional Electoral publicara el reporte de los votos escrutados del 98% de las mesas electorales instaladas, lo cual constituye un fortalecimiento de la democracia por cuanto se parte del respeto de las reglas del juego, establecidas por la Ley y la Constitución Nacional.

No puedo continuar en este discurso de la victoria de la paz, sin agradecer a mi familia, por su apoyo denodado y su comprensión del momento crucial que vive nuestra Colombia y que reclama mis servicios, en detrimento de la vida familiar, que en condiciones corrientes realizan las familias colombianas. Para todos ellos y ellas va mi abrazo, porque mi sacrificio es también el de ellos.

 A esta altura de mi discurso, debo decirle a Colombia y sus gentes que cumpliré al pié de la letra con los compromisos que adquirí frente a ustedes durante mi campaña electoral. Así como también, que incorporaré en mi agenda de Gobierno aquellas iniciativas formuladas por la campaña de mi contendor, el Doctor Oscar Iván Zuluaga, orientadas al desarrollo y fortalecimiento de nuestro país y al cumplimiento de las misiones que tiene el Estado, para con los ciudadanas y ciudadanos, sin distingo alguno y en el propósito de construir una Colombia que es capaz de superar los conflictos más agudos, y de encaminarse por la ruta del crecimiento, del desarrollo, del progreso con equidad y del bienestar para todos.

Soy el presidente en ejercicio y el siete de agosto asumiré como Presidente de la República para dar continuidad a todos los grandes proyectos, que en materia social, económica y política veníamos realizando, sabiendo que hemos hecho mucho, pero que nos falta mucho más por hacer, entre los que se destaca el gran propósito nacional de poner fin al conflicto armado interno y de encaminarnos sin pausa por las sendas de la construcción colectiva de la paz y la justicia social.

Éste resultado electoral no es una victoria mía, es una victoria del anhelo de paz de los colombianos, quienes me mandatan a continuar en la brega, por lograr un acuerdo de final de la cincuentenaria guerra fratricida entre colombianos, pero que al mismo tiempo es un mandato para las organizaciones guerrilleras a deponer la lucha armada y al empleo de la violencia en el ejercicio de la política.
Grandes retos tenemos ante nuestros ojos, retos que debemos encarar todos unidos, para lo cual se requiere el concurso patriótico y generoso de cada uno de las colombianas y colombianos, sin excepción, por lo que tiendo mi mano a todos aquellas personas, movimientos y partidos, que me han adversado, para que juntos construyamos esa Colombia en la que quepamos todos, y en la que dirimamos las controversias en un ambiente de fraternidad, de respeto por la diferencia y con disposición clara a la inclusión, para hacer de Colombia una sola, la gran familia colombiana.

Compatriotas, anuncio desde ya mi disposición a constituir un Gobierno de Unidad Nacional, para que todos empujemos al país hacia adelante, con grandeza y con desprendimiento, porque hay causas superiores a las causas particulares de los partidos, y estas no son otras que las de reivindicar las demandas sociales, para construir la equidad y las que nos plantea el país que se aboca al desarrollo, en un contexto regional e internacional, siempre con un sentido de desarrollo justo y por sobretodo humano. Por ello, invito al Doctor Oscar Iván Zuluaga a sumarse a esta causa, que como ya lo dije no es mía, es de los colombianos, su concurso es necesario, porque Usted representa una visión de país que no puede estar al margen, todo lo contrario, que debe integrarse en los grandes propósitos que nos hemos planteado. Invito también a los demás candidatos y candidatas a la Presidencia de la República y a sus respectivos movimientos políticos y sociales, para que todos juntos compartamos las responsabilidades en la construcción colectiva de la Colombia que queremos.

Mi gobierno, es un gobierno para todos, ningún ciudadano estará por fuera de mis  preocupaciones y mis preocupaciones serán también las de los ciudadanos, de modo que tengamos y participemos de la causa común, que nos permita hacer la paz, construir la reconciliación y sacar el país hacia adelante, dejando atrás esa larga y oscura noche de cincuenta años de violencia, y teniendo frente a nosotros la luz de un nuevo amanecer, que se constituya en el inicio de una nueva época de vida en paz y con fraternidad.

Que Dios y los dioses de los colombianos, nos bendigan.

Carlos Arturo Velandia Jagua



11 de junio de 2014

Tomado de: http://www.olapolitica.com/content/hip%C3%B3tesis-de-una-victoria

viernes, 23 de mayo de 2014

HONORIS CAUSA

Os participo que me han concedido un Honoris Causa en reconocimiento por las labores y aportes al desarrollo del país.


miércoles, 21 de mayo de 2014

IMÁGENES DEL ACTO DE PRESENTACIÓN DE MI LIBRO "LA PAZ ES AHORA, CARAJO", EN EL CENTRO DE MEMORIA, PAZ Y RECONCILIACIÓN - BOGOTÁ, 20 de mayo de 2014